Un instituto que venció el silencio en presentaciones
Durante semanas, el alumnado evitaba preguntas al finalizar exposiciones. Introdujimos un escenario donde un comité debía aprobar una propuesta con información incompleta. Practicaron preguntas exploratorias y escucha. Al mes, la comunicación cambió: surgieron dudas relevantes, mejoras de rigor y una valentía serena para disentir sin atacar ni retraerse.